La llama

Las cosas no iban bien últimamente entre ellos, así que decidieron darse un tiempo para respirar y tomar aire fresco. El oxígeno cumplió su función y permitió que la llama se mantuviera viva de una forma mucho más estable y segura. La luz y el calor que los dos necesitaban había alcanzado el equilibrio perfecto, era cuestión de tiempo.

Eternal Flame (The Bangels, Everything, 1988)

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